Un grupo de investigación de la UAB junto con la universidad tailandesa "Prince of Songkla University" han llevado a cabo un estudio para evaluar el efecto de una planta medicinal tailandesa (Rhodomyrtus tormentosa) sobre la trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss) ya que es uno de los principales peces de más consumo humano. Han concluido que esta planta ejerce efectos immunoestimulatorios, induce genes implicados en la respuesta inmune innata y modula la respuesta fisiológica al estrés. De este modo, se abriría la posibilidad de utilizarla para el manejo de la salud en la acuicultura.
La investigación sobre plantas medicinales para la acuicultura está aumentando rápidamente debido a la gran demanda de productos de acuicultura “eco-friendly” y seguros. Recientemente, se ha demostrado que las plantas medicinales poseen una amplia gama de actividades biológicas de interés también para los peces, como es el caso de Rhodomyrtus tomentosa. Esta planta medicinal tailandesa tiene notables propiedades antibacterianas, antioxidantes, antiinflamatorias y su efecto inmunoestimulador resulta de interés para prevenir y controlar las enfermedades de los peces.
La UAB junto con la universidad “Prince of Songkla University” de Tailandia ha llevado a cabo un estudio para evaluar el efecto de esta planta en la trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss). La trucha arco iris es uno de los principales peces cultivados y de consumo humano en España y en muchos países de todo el mundo.
Las enfermedades infecciosas en la acuicultura causan grandes pérdidas, los peces pueden ser infectados por parásitos, hongos, bacterias y virus. El uso de antibióticos para combatir infecciones bacterianas aún es ampliamente utilizado aunque se está intentando reducir debido a la aparición de resistencias y efectos nocivos sobre el medio ambiente. La vacunación es una alternativa pero su disponibilidad en los peces está limitada a un número reducido de enfermedades. Sin embargo la inmunoprofilaxis por estimulación del sistema inmunitario mediante el uso de diversas sustancias inmunoestimulantes, se utiliza habitualmente como un método de elección para las enfermedades virales y bacterianas para las que no existen vacunas efectivas. Estos métodos de control de las patologías permiten conseguir una mayor producción con un menor impacto ambiental y una mayor calidad del pescado de consumo humano.




