En el Mundo actual del banano de exportación, la historia de la Raza 4 Tropical del hongo Fusarium oxysporum f.sp. cubense (FOC R4T) parece seguir el guion de la variante FOC R1 del hongo, misma que en la primera mitad del siglo pasado eliminó a la ampliamente difundida variedad de banano Gros Michel, destinada a los mercados de exportación. A diferencia de otras enfermedades de las plantas, no existían, ni existen aún, alternativas prácticas de control químico utilizando fungicidas.
En las plantas infectadas, el hongo destruye el sistema vascular responsable de la absorción de agua y nutrientes, provocando eventualmente su muerte. A ello se agrega que el hongo es diseminado fácilmente a través del suelo, el agua, viento y material vegetativo, con el resultado de que plantaciones enteras pueden ser devastadas en muy corto tiempo.
La solución en aquella época para mantener la producción de banano de exportación fue el reemplazo de variedades, utilizándose a partir de 1960 las variedades tipo Cavendish, resistentes al FOC-R1, y en las cuales sigue basándose la producción de banano de exportación.
La primera detección del FOC-R4T ocurrió en Taiwán en los años 60s, expandiéndose en toda la isla, a pesar de los esfuerzos por su contención. Sucesivamente, apareció en otros países del Sudeste asiático, y eventualmente en Australia y en África, lugares estos últimos donde probablemente la enfermedad fue llevada por medios físicos.
En Filipinas ha afectado cerca del 50% del área dedicada a banano de exportación, siendo substituidas las áreas de plantaciones abandonadas de banano por otros cultivos al no contar con variedades resistentes de banano. La utilización para otros cultivos de dichas áreas cuyo suelo está infestado con el hongo, sin aplicar medidas preventivas, ha provocado que continúe la rápida diseminación de la enfermedad.
En América Latina, la enfermedad se detectó inicialmente en Colombia, en el 2019, cuando ya había cerca de 160 manzanas afectadas. En el Perú se encontró en el 2021 en al menos 5 fincas cercanas a la frontera con Ecuador, y en Venezuela se reporta en el 2023 la enfermedad ya presente, afectando plantaciones de Musáceas en 3 departamentos.
Esta evidente detección tardía indica una de dos cosas: o falta de monitoreo de parte de las autoridades responsables, o falta de conocimiento para detectar la enfermedad de parte de personal técnico. Esto es muy preocupante dado que, a pesar de la importancia que el banano de exportación tiene para varios países de América Latina y de los aparentes esfuerzos para educar a la comunidad bananera en asuntos relacionados con contención y prevención, la FOC-R4T se está diseminando rápidamente.





