Uno de los mayores problemas del agro es el desperdicio de alimentos que existe desde la cosecha hasta que llega a la fase de comercialización. Cifras de la FAO estiman que, durante este proceso, se pierden 23% de las frutas y hortalizas por diferentes factores en la cadena de valor, como los agentes bacterianos y fúngicos, el proceso de envase y transporte.
Esa es la razón de por qué deshidratar los alimentos puede ser una alternativa sencilla para lograr conservar los productos en épocas de cosecha alta y que se pueden vender a buen precio en mercados como el estadounidense.
Sandra Cobo, CEO de Wayú, una empresa que produce y exporta frutas deshidratadas, aseguró que este proceso es una gran solución ante la problemática de desperdicio de alimentos, y que permite no perder producción para los pequeños y medianos cultivadores.
“En el agro con frutas como el maracuyá, se produce mucho y no tienen como vender y se pierde y a veces las regalan, la deshidratación es una gran solución, es una opción maravillosa para el agricultor para no ir a regalar su trabajo y perder plata. Con este proceso, se ponen hornos en diferentes partes y puede mejorar la situación para ellos”, explicó.
¿Cómo deshidratar fruta de manera casera? El proceso puede ser sencillo para los agricultores. Lo primero que debe hacer es que este proceso de desecación no le quita nutrientes, sabor, aromas o textura al cultivo.




