La guayaba es un producto con adaptación a diferentes pisos térmicos y que tolera la humedad. Estos dos factores pueden modificar su ciclo fenológico o duración de ciclo de cosecha. Este es un aspecto a considerar si se quiere producir de manera óptima, ya que es un fruto susceptible a algunas enfermedades y plagas, entre ellas nematodos. Para su manejo se recomienda un monitoreo constante.
"La guayaba es bastante versátil en cuanto a la oferta agroambiental, se puede aprovechar hasta los 2.400 metros sobre el nivel del mar", dijo Eberto Rodríguez, experto del Centro de Investigación Palmira de Agrosavia.
Hay que resaltar que la altura puede modificar la duración del ciclo de cosecha. "Por ejemplo, si estamos ubicados a una altura de aproximadamente 1.000 metros sobre el nivel del mar, el ciclo de cosecha puede durar en promedio 8 meses; en dos años habría 3 ciclos de cosecha", comentó. Por el contrario, en regiones como Vélez, Santander, el ciclo puede llegar a durar 12 meses. En la costa caribe, al haber temperaturas más altas, puede durar incluso de 6 a 7 meses.
Según el experto, la guayaba tolera bien la humedad, pero tal como el factor de la altura, puede afectar el ciclo fenológico del cultivo.
La guayaba tiene problemas fitosanitarios que varían dependiendo de la región. En términos generales el cultivo presenta afectaciones por algunas enfermedades que son limitantes para esta especie como los nematodos y el picudo de la guayaba. “Estos se encuentran a nivel de raíz, cuando se evidencia el problema es porque hay una población alta de estos en el suelo, llegando a ocasionar la muerte de plantas tanto en vivero como en campo”, señaló.




