Los garbanzos son un cereal muy solicitado y rico en proteínas y fibra. La producción mundial de garbanzos ha aumentado en los últimos años, siendo la India el mayor productor debido a la importancia histórica del grano en la cocina nacional. Los productores mexicanos de garbanzos también cultivan activamente este cultivo, compitiendo con los agricultores estadounidenses y canadienses. Uno de los problemas que acompaña al monocultivo de garbanzos es la pudrición de las raíces, otro es el estrés por sequía.
Recientemente, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) de México anunció la creación de una nueva variedad de garbanzo con mayor resistencia a la sequía, las enfermedades y los efectos del cambio climático.
El garbanzo, un cultivo de leguminosa que se cultiva principalmente en las regiones del noroeste y centro-oeste de México, constituye una alternativa de producción atractiva debido a su bajo consumo de agua y su importancia económica impulsada por la demanda tanto local como internacional. La nueva variedad “Seri” está destinada a sembrarse en regiones productivas de México, especialmente en áreas infestadas con hongos Fusarium, que se sabe que causan enfermedades en las raíces.Para confirmar la resistencia de la nueva variedad, expertos del INIFAP evaluaron el rendimiento de garbanzos en campos afectados por enfermedades radiculares. En estas parcelas, Seri produjo un rendimiento promedio de grano de 2,582 kg/ha, superando a Blanco Sinaloa-92 y Blancoro, que produjeron rendimientos de 2,041 kg/ha y 2,005 kg/ha, respectivamente.





