Originaria de Irán y producida desde épocas prehistóricas, la granada destaca por su elevado contenido en antioxidantes, por su riqueza en fitoquímicos, como flavonoides, antocianinas y elagitaninos, y por su alto valor nutricional. Entre sus principales beneficios nutricionales se caracteriza por ser una fruta con un contenido significativo de vitamina C y es una gran fuente de potasio y ácido fólico. La combinación de sus componentes es un aliado para prevenir y aliviar diversas condiciones de salud, entre las que destacan:
1. Poderoso antioxidante y aliado contra diversas enfermedades Las granadas contienen tres tipos de antioxidantes, que son los taninos, antocianinas y ácido elágico; la combinación de estos tres poderosos agentes juega un papel indispensable para mantener en estados óptimos la salud de las células, fortalecen el sistema inmune y ayudan a que el organismo pueda luchar contra los virus, disminuye la inflamación y previenen daño en los órganos. Debido a su alto contenido en antocianina influye positivamente para prevenir ciertos tipos de cáncer como el de mama debido a que disminuye la acción de los receptores de estrógeno; también los flavonoides que contiene son un aliado que evita el desarrollo de células tumorales, sobretodo el cáncer de próstata.
2. Corazón sano El consumo habitual de granada es benéfico para el corazón y en general todo el sistema cardiovascular, esto se debe a que previene la concentración y oxidación del colesterol malo LDL, y mejora las condiciones de las arterias. También destaca por su alto contenido en potasio, por lo cual es un excelente regulador natural de la presión arterial.




