Consideraciones y recomendaciones a tener en cuenta en la elección y manipulación de las vacas para la Prueba de Capacidad de Servicio (PCS)
Peso y edad: las hembras deberían pesar, aproximadamente, un 70 % del peso de los toros a evaluar, y tener entre 3 y 7 años de edad.
Docilidad: en el momento de la colocación del bozal, con la vaca sujetada en el cepo, observar el comportamiento y descartar para su uso en la prueba aquellas que se manifiesten muy nerviosas y/o ariscas, salvo que la disponibilidad de hembras sea baja.
Momento del ciclo estral: según las investigaciones doctorales de Blockey (1975), no es necesario utilizar hembras en celo, debido a que el brete restringe sus movimientos, siendo suficiente estímulo sexual para el toro. A su vez, en un estudio llevado a cabo por Geary y col. (1991), los toros evaluados no mostraron preferencia por las hembras en celo.
Lubricación: a cada hembra se le debe colocar un lubricante con antiséptico ya que, de no encontrarse en celo, su vagina estará seca y la fricción puede conducir a alguna lesión vaginal y/o peneana. Es conveniente volver a lubricar las vacas durante la prueba.
Hembras mochas: la presencia de cuernos dificulta la colocación de la vaca en el brete y representa un factor de riesgo para las personas involucradas en esta maniobra. Al brete se la lleva desde la manga, con un bozal y una soga de 50 metros, con la asistencia de un tractor o un caballo.
Proporción de vacas y toros adultos: por cada 30 toros adultos a evaluar se debe contar con 6 vacas embretadas. Esto significa que cada vaca recibirá 5 servicios, si los toros los distribuyen en forma equitativa. Los toros se van retirando del corral de monta una vez que hayan servido.




